
- AÑO: 2016
- DIRECTOR: VICTOR ZARCOFF.
- SUBGÉNERO: SLASHER CLÁSICO - SUSPENSO - FOUND FOOTAGE.
- TIPO DE ASESINO / M.O.: ACOSADOR VOUYERISTA.
- TIPO DE RESEÑA: CRÍTICA.
Una pareja en crisis se muda a una nueva casa luego de casarse. La creciente tensión en la pareja se agiganta ya que el arrendatario, un viejo verde asqueroso y pervertido, ha colocado mini cámaras ocultas para espiarlos en su intimidad. A medida que cruza los límites, el viejo lascivo utilizará los problemas de relación para secuestrar y torturar a la pareja psicológicamente, junto con su amante. Una película más que discreta, con una trama interesante pero le falta mucho suspenso. El hecho de estar viendo al asqueroso anciano espiando a la pareja, hace que todo pierda un poco de sabor. Todo el tiempo sabemos qué es lo que sucede, yo creo que el anciano debería aparecer menos en pantalla, de hecho, podrían haber acotado sus apariciones a los momentos en los que ingresa a la casa únicamente. Esto provoca que le falte sabor a la trama. Otro punto flojo es el modo de filmación. Combina escenas normales, con escenas cámara en mano al estilo Actividad Paranormal. No tiene sentido esto, provoca confusión y genera que no haya un subgénero definido. O se filma normalmente, o se filma cámara en mano, combinar las dos cosas no es fácil de lograr, y esta película, no lo logra. A mi criterio, 13 cámaras es una película entretenida porque es llevadera y se deja ver, pero nunca entra en un ritmo que genere terror o miedo precisamente. Todo pasa más bien por no entender las intenciones exactas del maldito viejo arrendatario, quien claramente es un sociópata acosador pervertido. Dejando un final abierto, la entrega tiene una secuela llamada 14 cámaras, la cual subiremos en algún momento.